Es verdad eso que dicen... el odio no es lo contrario al amor, es el miedo su principal rival.
Después de un par de decepciones es posible conseguir un momento de frialdad (a la fuerza) suficiente como para salir de lo sentimental y ocuparse sólo de escuchar a la mente y su calculadora.
Cada uno es capaz de elegir su destino, siendo y haciendo todo en función a lo que queremos que nos pase, entonces no es excusa dejar todo librado al azar de "lo que tenga que ser", eso no es más que cobardía e inmadurez. Lo más lindo de toda esta historia es que tenemos el mejor de los regalos que es la libertad para elegir como hacer ese camino, libertad que es un arma de doble filo porque implica recoger los frutos o todo el castigo ante un error. Esa libertad debe usarse teniendo en cuenta hasta donde no lastime a nadie.
Yo valoro mi libertad y trato de usarla para cosas que construyan en mi vida, cosas que hoy y mañana puedan hacerme bien, siempre pensando en no hacer mal a nadie. Siempre. Esto me da tranquilidad y una especie de paz interior que me ayuda a salir de los momentos dolorosos causados por los errores de aquellos que se llevan esa libertad por delante, arrasando con todo sin que les importe ni un poco.
Lo importante siempre es aprender de cada situación, siendo conscientes de todas estas cosas. Por lo menos así lo veo yo.
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