Perdón por mis tristezas constantes, perdón por no respetar, perdón por necesitar atención todo el tiempo, por siempre sentirme mal, perdón por que nunca nada me alcanza, perdón por ver siempre el vaso medio vacío, perdón por ser egoísta es que necesito mucho de los demás. Perdón por tener mis problemas sin resolver, es que no me siento tan fuerte como para enfrentarlos, no me creo fuerte. Perdón por estar siempre en el lugar de víctima, siento que soy víctima de mis inseguridades y mis culpas. Perdón por no poder expresarme bien, por no poder respetar los tiempos. Perdón por creer que puedo esconder todo y seguir adelante y descargarme donde no debo. Perdón por ser tan sensible, es que siento que el dolor es lo primero que se manifiesta en mi. Perdón por no entender que cada uno tiene sus propios momentos de angustia y tengo que dejarlos fluir sin meterme. Perdón por estar siempre para abajo, por cambiarme mil veces de ropa, por sentirme mal de todas maneras. Perdón por tirar todo a la basura, por hacer las cosas tan mal. Perdón por mis lágrimas fáciles, es que duele siempre. Perdón por mis palabras hirientes, no sé de que intento defenderme. Perdón por querer estar al mando, es que intento atender a los demás primero. Perdón por priorizar de esta manera es que me aferro a lo que me hace bien para tapar lo que me falta. Perdón, perdón, perdón.
Perdón por hacerte tan mal.
lunes, 22 de julio de 2013
martes, 12 de marzo de 2013
correme que yo me escondo
El tiempo me corre, aunque nisiquiera noto su paso, una vez más me alcanza. Me devuelve la consciencia de lo vivido, es un soplo de recuerdos mayormente hermosos.
Es necesario pararse de vez en cuando a mirar hacia atrás y darse por aludido de lo alcanzado, de lo conseguido, en eso me encuentro hoy. Las tormentas que quedaron en el camino hoy son trofeos de lo que pude superar, lo que antes era pequeño e incierto hoy son certezas irremediables que me devuelven la alegria de saber que todo vale la pena. El tiempo (era cierto!) pone las cosas en su lugar, acomoda, armoniza... me regala la experiencia para tener calma ante la adversidad, me apoya un suelo firme bajo los pies cuando estoy bordeando algún nuevo abismo. Y hoy sé que no es gratis! el tiempo se cobra cada anecdota estampada.
Hoy, ante un nuevo comienzo, respiro hondo y doy un paso al frente convencida de que en el horizonte me esperan cosas buenas, pero no hay celeste que no cueste, asique puesta mi armadura salgo a batallar mis 24.
Es necesario pararse de vez en cuando a mirar hacia atrás y darse por aludido de lo alcanzado, de lo conseguido, en eso me encuentro hoy. Las tormentas que quedaron en el camino hoy son trofeos de lo que pude superar, lo que antes era pequeño e incierto hoy son certezas irremediables que me devuelven la alegria de saber que todo vale la pena. El tiempo (era cierto!) pone las cosas en su lugar, acomoda, armoniza... me regala la experiencia para tener calma ante la adversidad, me apoya un suelo firme bajo los pies cuando estoy bordeando algún nuevo abismo. Y hoy sé que no es gratis! el tiempo se cobra cada anecdota estampada.
Hoy, ante un nuevo comienzo, respiro hondo y doy un paso al frente convencida de que en el horizonte me esperan cosas buenas, pero no hay celeste que no cueste, asique puesta mi armadura salgo a batallar mis 24.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)