Frío como las paredes de esta habitación, así se siente en el alma... y vos ahí tan serena, asustada, tan inocente, madura, tan inconsciente, reprimida.
Tu mente ingenua te aleja las lágrimas de miedo mientras te enseña del bien y el mal.
Yo mientras oculto mi dolor por fortaleza, sigo deseando con fuerzas que con cada gota derramada tu interior se engrandezca y aprendas a tomar el camino correcto a tiempo, sin otro paso en falso.
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