La vida nos hace felices, es que nuestra moneda tiene una sola cara.
sábado, 14 de abril de 2012
Radiantes
Ese brillo que tanto se busca y hasta se cree imposible después de los intentos fallidos, finalmente me encontró en el mejor momento. Descreyendo de mi predisposición, como siempre descreída, seguí la ruta imaginaria de lo que empieza con un final establecido sin saber que el único final iba a ser el de mi prejuicio. Se me adelantó el destino, tarde, aunque nunca mejor ubicado en tiempo y espacio. Ahora es liviano levantar esas piedras del camino, sin siquiera tener que pisarlas. El tiempo me devuelve lo que yo le vengo dando hace mucho, con intereses y premios a la perseverancia, tiempo que me enseño a ser hoy lo que necesitamos que sea, lo que quiero que sea, lo que pido que sea. No puedo dejar de agradecer a Dios que tiene mucho que ver con esto, que me regala esa luz de todos los días, eso que está dentro nuestro y que supimos ver.
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