viernes, 30 de diciembre de 2011

Reflexiones de última hora

Siempre me parece que el año "pasa volando" y es en estos momentos en los que caigo en cuenta de todo lo que pasó para llegar hasta acá, 365 días después. Empezando de la mejor manera  con espectativas, ganas, metas, entusiasmo y muchas ganas de vivir todo lo que queda acusado por la frase clichè "lo mejor está por venir".
No siempre el camino es recto y por eso a veces encontré curvas, por momentos pareció borrarse, otras veces me encontré en una encrucijada y tuve que decidir por dónde seguir, de a ratos las cosas salieron como lo esperaba, muchas otras veces no, después decidí no esperar que las cosas pasen, sino hacer que pasen, a veces se pudo, a veces no. Lo más importante para mi es haber llegado hasta acá, salteando todo los obstáculos y valorando cada pequeño triunfo, paso a paso. Por cada golpe me llevo una cicatriz que me recuerda que viví, que sufrí, que dolió, que sanó y es la que hoy está marcada en mi para recordarme que fui capaz de levantarme y curar las heridas.
Si hago un balance de mi año termina dándome positivo, ahora soy una persona fortalecida, algunos extremos me mostraron mis limitaciones, mis capacidades y mi aptitud para salir parada, entera y lista para recibir nuevos golpes que necesariamente van a venir para ponerme a prueba otra vez. Algunas heridas sigo curando, algunas dudas me quedan por despejar, algunos enredos por desatar y un par de temas por terminar de entender... sigo sin desesperarme porque sé que el tiempo es un gran amigo que ayuda a organizar las cosas para que, lejos del ojo de la tormenta, me ayude a poner las cosas en su lugar.
Agradezco de este año haber conocido a grandes personas que me enseñaron y enseñan algo todos los días, que me invitan a jugar un nuevo rol y a conocerme en eso, a las personas que siempre están y me siguen demostrando la incondicionalidad, a los que pasaron circunstancialmente y me dejaron una experiencia mas, a la familia que una vez más demuestra ser el pilar más fuerte de mi vida y a los anónimos que sin querer dejaron alguna marca en mi.
Mi lista de metas para el nuevo año va a tener objetivos pretenciosos, como siempre, pero esta vez voy a permitirme algún cambio de planes, teniendo en cuenta que puede pasar, y no voy a culparme por eso, voy a proponerme cosas que alimenten mi alma mas que mi ego, voy a desear con conciencia y sobretodo voy a cumplir conmigo esto que hoy escribo.

Pude despertarme 365 veces, ver el sol, respirar, sentir frío, calor, viento, lluvia, amor, dolor, satisfacción, angustia, alegria y muchisimos momentos felices.
Gracias a mi.
Gracias a Dios.

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